Fundacion Trashumantes

Ignacio Achurra: “Una vez más estaré en La Araucanía dando fuerza y empuje a Trashumantes”

Ignacio Achurra: “Una vez más estaré en La Araucanía dando fuerza y empuje a Trashumantes”

 

Tras el remontaje de “Kadogo, niño soldado” en Matuca 100, Ignacio Achurra trae de vuelta el drama de David Ellis –deportista que inspira la canción “Un hombre muerto en el ring”–, a través de “Yo soy hija de la furia”, espectáculo musical y callejero que el próximo jueves 25 tendrá su reestreno en el GAM.

Ambas obras, la primera de La Patriótico Interesante y la segunda de Contrataque Escena Callejera, son dirigidas por el actual presidente del Sindicato de Actores de Chile (Sidarte), quien este viernes, sábado y domingo será protagonista del primer Laboratorio Teatral de Red Sur Trashumantes 2019, en el Espacio Didaskalia de Temuco.

Financiado por el programa de Intermediación Cultural, convocatoria 2018, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, este proyecto de Fundación Trashumantes ofrecerá más de 60 actividades gratuitas del Biobío a Magallanes; entre obras de teatro, talleres para toda la comunidad y laboratorios para artistas con práctica escénica.

 

–¿Cómo te sientes con este regreso a la Región y qué ocurrirá en este laboratorio de Dirección Teatral, el primero de Red Sur Trashumantes 2019?

–Me siento bien, contento, con muchas ganas de iniciar el laboratorio de Dirección Teatral, de encontrarme con los alumnos y las alumnas de Temuco y la Región. El laboratorio si bien tiene una estructura clara, donde aplico una metodología de trabajo para el teatro callejero, físico y gestual, se termina por completar con las inquietudes, con las experiencias, con las biografías y las prácticas de quienes asisten. Por lo tanto, siempre surge algo nuevo.

 

–En el sur son pocas las instancias de formación teatral, ¿qué te parece que este proyecto busque, a través de sus laboratorios, aportar en este ámbito?

–Me declaro un fanático absoluto de Trashumantes. Creo que el trabajo que han hecho ha sido un aporte enorme a entregar herramientas y a ayudar a la profesionalización del sector de las artes escénicas, particularmente del teatro. Así que valoro y felicito esta instancia, y me parece súper coherente que parta en Temuco, una ciudad que tiene una actividad cultural significativa. Así que una vez más estaré en La Araucanía, comprometido y tratando de dar fuerza y empuje a Trashumantes.

 

SINDICAL

–A fines de 2017 asumes la presidencia de Sidarte, ¿cómo has afrontado esta etapa sindical? ¿Cuáles han sido los mayores desafíos?

–Ha sido una labor difícil, en la que nuestra administración ha estado cruzada por las problemáticas de género; un área muy sensible, donde mucha gente está tratando de ver cómo enfrentar los diferentes casos y las denuncias en el ámbito de las agresiones, de los abusos, del acoso. Y, bueno, nosotros las hemos tratado de enfrentar con toda la responsabilidad que significa un tema tan sensible. Ahora el sector de las artes escénicas, particularmente el de los trabajadores y trabajadoras del teatro, tiene muchas necesidades.

 

–¿Cuáles son esas necesidades?

–Por lo pronto, vivimos un problema grave de empleabilidad. Ciertos nichos, que eran lugares donde había espacio para el trabajo, dígase la televisión, las mismas escuelas de Teatro o cuestiones relacionadas con la publicidad, son industrias o mercados que han disminuido, y eso se ve reflejado en el nivel de cesantía que afecta a nuestro sector. Además, estamos viviendo un momento crítico de implementación del Ministerio de las Culturas, un momento muy anhelado, pero que ha tenido ciertas dificultades. Felizmente se acaba de reponer la suma urgencia al Proyecto de Artes Escénicas, que también ha sido una iniciativa que levantó Sidarte, precisamente para dar un marco de difusión, de regulación y fomento a nuestro sector.

 

CIRCULACIÓN DE OBRAS

–¿Cómo hacemos para que las creaciones nacionales no se pierdan por la falta de financiamiento y espacios?

–Creo que uno de los grandes problemas de apoyo a la cultura de parte del Estado tiene que ver con que se respaldan eventos u obras y no a las compañías, grupos o escuelas. Porque, efectivamente, te ganas un Fondart y tienes cuatro o cinco meses de trabajo remunerado, montas una obra, das las 12 funciones por temporada, y resulta que después no tienes plata y hasta ahí llegó el proyecto.

 

–¿Qué podemos hacer para que eso no ocurra?

–Por ejemplo, teniendo mecanismos de subvenciones permanentes y renovables, ya no solo al evento u obra, sino que al grupo, a la compañía, al colectivo. Ahora, sin duda son fondos públicos y cada peso debe ser correctamente utilizado y rendido. Y eso está, entre otras materias, dentro de la Ley de Artes Escénicas. Por eso es tan importante que se termine de aprobar el proyecto. Otra cuestión que nos parece fundamental es generar circuitos de circulación; si tú tienes una obra y no tienes festivales, no tienes eventos culturales que tengan recursos para hacer programación, difícilmente te van a poder comprar funciones.

 

–Desde tu experiencia, ¿ha cambiado la forma en la que interactúa el público con el teatro? ¿Van y destinan más tiempo a ello?

–Lamentablemente creo que no. De hecho las estadísticas dicen que si bien se ha registrado un aumento sustantivo en las audiencias de las artes escénicas. También se sabe que en el último tiempo eso se ha estancado. Hoy día la cultura y las artes, prácticamente, no están presentes en ningún discurso. En el ámbito político se habla de desarrollo empresarial, por ejemplo, pero el arte y la cultura están completamente rezagados. Hoy no tenemos una ciudadanía ávida de espectáculos, de instancias o eventos culturales. Si bien hay algunas experiencias gratificantes, aquí lo que hay de fondo es la necesidad de una política cultural. Hoy se está, desde mi punto de vista, administrando precariedad en materia cultural y eso se ve reflejado finalmente en la relación que tiene la ciudadanía con el arte. Por lo mismo, hay que seguir trabajando e insistiendo, y en eso las organizaciones de la sociedad civil tenemos un rol fundamental.